sábado, 21 de febrero de 2009

No intentó moverse. Apenas levantó la mirada, y vio los arces que se mecían al lado de la casa, esa tarde. Ahora eran grises y estaban inmóviles. Ya no soportó el resplandor de aquella noche. Y cerró los ojos, y rogó que todo aquello fuese sólo una novela.

1 comentario:

Catalina. dijo...

los vecinos mueren en las novelas?
un beso juliette.